Descripción
Desde 1977, esta arcilla se ha utilizado para pruebas de chalecos antibalas y cascos.
Originalmente una arcilla de modelado para artistas, ofrece la consistencia, densidad y plasticidad ideales para una medición precisa del impacto balístico.
La Ballistic Clay es utilizada por militares, fuerzas del orden y laboratorios de pruebas en todo el mundo para evaluar la deformación del reverso y la energía de impacto.
Las características incluyen:
- Estabilidad térmica superior para un rendimiento consistente bajo temperaturas controladas
- Textura suave y uniforme para una medición precisa de la indentación después del impacto
- No se seca y es reutilizable, lo que la hace rentable para ciclos de prueba repetidos
- Especificada según el estándar NIJ 0101.07 y ASTM E3004 para pruebas balísticas
Confiable durante casi cinco décadas, sigue siendo un material de referencia para la precisión, confiabilidad y consistencia en la evaluación de equipos de protección.
Instrucciones
Se utiliza como material de respaldo para pruebas balísticas y de armaduras según los estándares NIJ y ASTM.
- Condicione la arcilla amasándola o trabajándola mecánicamente hasta lograr una consistencia uniforme.
- Lleve la arcilla a la temperatura de prueba especificada según lo requiera el estándar aplicable, asegurando una temperatura uniforme en todo el bloque para obtener resultados precisos.
- Forme la arcilla acondicionada en bloques o paneles de las dimensiones y el grosor requeridos, asegurando una superficie lisa y plana sin bolsas de aire o costuras.
- Coloque el respaldo de arcilla de manera segura detrás de la muestra de armadura o casco que se va a probar.
- Mantenga condiciones ambientales controladas durante la prueba para preservar la consistencia y el rendimiento.
- Después del impacto balístico, retire la armadura y mida la profundidad y forma de la indentación en la arcilla para evaluar la deformación del reverso y la transferencia de energía.
- Registre las mediciones de acuerdo con el protocolo de prueba relevante.
La arcilla no se seca y puede reutilizarse reacondicionándola y templándola a la temperatura requerida.
Almacene el material no utilizado en un recipiente limpio y cubierto a temperatura ambiente para evitar la contaminación.